Ingresa tu palabra a buscar

LO MÁS LEÍDO

PERSONAS MORALES

Artículo 25 Código Civil Federal.

El Código Civil Federal reconoce como personas morales a :

+ La Nación los Estados y los Municipios.

+ Las demás corporaciones de carácter público reconocidas por la ley.

+ Las sociedades civiles o mercantiles.

+ Los sindicatos y las asociaciones profesionales.

+ Las sociedades cooperativas y mutualistas.

+ Las asociaciones distintas de las enumeradas que se propongan fines políticos, científicos, artísticos, de recreo o cualquiera otro fin lícito, siempre que no fueren desconocidas por la ley.

+ Las personas morales extranjeras de naturaleza privada.

Las personas morales se rigen por las leyes correspondientes, por su escritura constitutiva y por sus estatutos.

Por otro lado, es importante señalar que cuando el artículo primero Constitucional menciona que en México, todas las «personas» gozan de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y Tratados Internacionales en los que México es parte, esto contempla a las personas físicas y también a las Personas Morales. 

Ahora bien, como todo derecho humano, su protección no es ilimitada, y hablando de las personas morales, la jurisprudencia ha sostenido criterios en donde se manifiesta que la titularidad de los derechos humanos depende necesariamente de la naturaleza del derecho en cuestión y, en su caso, de la función o actividad de aquéllas. Es decir,  existen derechos que sin problema pueden atribuírseles a las Personas Morales, por ejemplo, los de propiedad, de acceso a la justicia o de debido proceso; pero existen otros que, evidentemente, corresponden sólo a las personas físicas, al referirse a aspectos de índole humana como son los derechos fundamentales a la salud, a la familia o a la integridad física.

Así, resulta evidente que si hablamos de Dignidad Humana debe entenderse que este derecho sólo es aplicable a las personas física y NO a las personas Morales, pues éstas últimas, por su condición de entes abstractos y ficción jurídica no pueden gozar de ciertos derechos privativos del ser humano, como ocurre con la dignidad humana, que es connatural a toda persona física al proteger derechos como la vida, la integridad física y psíquica, honor,  privacidad, el nombre, la propia imagen, el libre desarrollo de la personalidad, estado civil y el propio derecho a la dignidad personal.

Tesis y Jurisprudencia

Número de registro 2014498
Tesis: 2a./J. 73/2017 (10a.)
 

Si bien el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la tutela de derechos humanos a todas las personas, lo que comprende no sólo a las físicas, consideradas en su calidad de seres humanos, sino también a las jurídicas, ello se circunscribe a los casos en que su condición de entes abstractos y ficción jurídica se los permita, ya que es evidente que no pueden gozar de la totalidad de los derechos privativos del ser humano, como ocurre con el derecho a la dignidad humana, del que derivan los diversos a la integridad física y psíquica, al honor, al libre desarrollo de la personalidad, al estado civil y el propio derecho a la dignidad personal, que son inherentes al ser humano como tal.

Número de registro 2014183
Tesis: (I Región)8o.2 CS (10a.)
 

El artículo 1, numeral 2, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos dispone que, para efectos de ese tratado, «persona» es todo ser humano; sin embargo, acorde con la interpretación que ha hecho la Suprema Corte de Justicia de la Nación del artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que dispone que en México todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la propia Norma Suprema y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea Parte, así como de las garantías para su protección, al no prever distinción alguna, se colige que comprende tanto a las personas físicas como a las morales o jurídicas, siendo que éstas gozarán de aquéllos, en la medida en que resulten conformes con su naturaleza y fines, ya que en aras del principio pro personae, no puede dejarse de lado a las personas morales de su amparo, por el simple hecho de emplearse la palabra «persona». Además, la Corte Interamericana de Derechos Humanos determinó que el individuo puede invocar violación a sus derechos protegidos por la Convención, incluso cuando aquélla derivara, a su vez, de la afectación de personas morales. En consecuencia, toda vez que es de mayor entidad el criterio que sobre el tema ha sustentado la jurisprudencia nacional, frente al del tribunal interamericano, debe reconocerse la titularidad de los derechos humanos previstos en el Pacto de San José a las personas jurídicas, para estar en armonía con el principio de progresividad. Lo contrario podría constituir una regresión, desconociendo incluso el espíritu que soporta la reforma constitucional en materia de derechos humanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011.

Número de registro 2005521
Tesis: P. I/2014 (10a.)
 

Si bien el vocablo «persona» contenido en el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos comprende a las personas morales, la titularidad de los derechos fundamentales dependerá necesariamente de la naturaleza del derecho en cuestión y, en su caso, de la función o actividad de aquéllas. En esa medida, el juzgador deberá determinar, en cada caso concreto, si un derecho les corresponde o no pues, si bien existen derechos que sin mayor problema argumentativo pueden atribuírseles, por ejemplo, los de propiedad, de acceso a la justicia o de debido proceso, existen otros que, evidentemente, corresponden sólo a las personas físicas, al referirse a aspectos de índole humana como son los derechos fundamentales a la salud, a la familia o a la integridad física; pero además, existen otros derechos respecto de los cuales no es tan claro definir si son atribuibles o no a las personas jurídicas colectivas, ya que, más allá de la naturaleza del derecho, su titularidad dependerá del alcance y/o límites que el juzgador les fije, como ocurre con el derecho a la protección de datos personales o a la libertad ideológica.

Número de registro 2004199
Tesis: VI.3o.A. J/4 (10a.)
 

Del proceso legislativo que culminó con la reforma al artículo 1o., de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011, se advierte que la intención del Constituyente Permanente de sustituir en su primer párrafo la voz «individuo» por «personas», es la de utilizar una expresión que no se refiera a un género en particular y abarcar «a todo ser humano titular de iguales derechos y deberes emanados de su común dignidad y en los casos en que ello sea aplicable debe ampliarse a las personas jurídicas.». Ello evidencia que, por regla general, las personas morales -previstas en el artículo 25 del Código Civil Federal– son titulares de los derechos humanos reconocidos en la propia Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, sin embargo, por su condición de entes abstractos y ficción jurídica, no pueden gozar de ciertos derechos privativos del ser humano, como ocurre con la dignidad humana, que es connatural a toda persona física. Esto, ya que dicho concepto tutela el derecho a ser reconocido y a vivir en y con la dignidad de la persona humana, y del cual se desprenden todos los demás derechos, necesarios para que los individuos desarrollen integralmente su personalidad, dentro de los que se encuentran, entre otros, los relativos a: la vida, la integridad física y psíquica, al honor, a la privacidad, al nombre, a la propia imagen, al libre desarrollo de la personalidad, al estado civil y el propio derecho a la dignidad personal.

www.conceptolegalmx.com

COMPARTE